Policiales

Cayó el hijo del dueño del boliche donde mataron a un marplatense a manos de patovicas

Matías Claudio Olivos Chogri permanecía prófugo y tenía pedido de captura internacional. La Justicia sostiene que participó de la golpiza que terminó con la muerte de Alexis “Pipa” Rogers frente al boliche Sutton, en San Miguel.

La investigación por el crimen de Alexis “Pipa” Rogers, el marplatense de 51 años asesinado a la salida de un boliche en San Miguel, sumó un nuevo detenido: Matías Claudio Olivos Chogri, hijo del dueño del local Sutton, quien permanecía prófugo y finalmente se entregó ante la Justicia.

El joven está acusado de haber participado de la violenta secuencia ocurrida durante la madrugada del 21 de abril, cuando Rogers fue reducido por personal de seguridad del boliche y murió asfixiado frente al local bailable ubicado en Muñiz, partido de San Miguel.

Según la reconstrucción judicial, Rogers había ido al lugar junto a su hijo y un amigo para celebrar el nacimiento de su nieta. Oriundo de Mar del Plata y radicado desde hacía algunos años en Bella Vista, trabajaba como técnico escénico en Tecnópolis.

Todo comenzó cerca de las 3.36, cuando intentó ingresar al boliche y se produjo una discusión con integrantes de seguridad privada. La situación derivó rápidamente en una brutal agresión que quedó registrada por las cámaras internas del establecimiento y que hoy constituyen la principal prueba del expediente.

Por el hecho ya se encuentran detenidos con prisión preventiva Horacio Ariel García, Kevin Iván Hoster, Roberto Muñoz y Pablo Francisco Urquiza Lobo, todos vinculados a tareas de seguridad del local.

Sin embargo, con el avance de la investigación, la fiscal Lorena Carpovich, titular de la UFI N°21, incorporó como imputado a Olivos Chogri tras analizar cuadro por cuadro las filmaciones de las cámaras 3 y 9 del boliche.

De acuerdo con el expediente, el hijo del dueño salió desde el interior del local y se sumó a la reducción cuando Rogers ya estaba en el piso. Los investigadores lograron identificarlo por su vestimenta, un reloj y distintos tatuajes visibles.

En una de las secuencias incorporadas a la causa se lo observa presuntamente apoyando un pie sobre el cuerpo de la víctima y ejerciendo presión junto al resto de los agresores.

A raíz de esas pruebas, el 6 de abril la Justicia ordenó su captura nacional e internacional y fue declarado en rebeldía. Finalmente, el 28 de abril se presentó junto a su abogado en la comisaría 1ª de San Miguel y quedó detenido.

La autopsia determinó que Rogers murió por “asfixia mecánica por inhibición debido a compresión cervical y toracoabdominal”. Los peritos establecieron que primero sufrió un estrangulamiento conocido como “mataleón” y luego una prolongada compresión sobre el torso y el abdomen mientras permanecía inmovilizado boca abajo sobre el asfalto.

La fiscalía sostiene que la presión ejercida sobre el cuerpo se extendió durante aproximadamente siete minutos. Las cámaras también registraron la presencia del dueño del local, Ciro Arturo Olivos, observando parte de la secuencia, aunque hasta el momento no fue imputado.

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